MAPAS DE VALORACIÓN. INCORPORACIÓN DE VALORES INMATERIALES EN LA VALORACIÓN DEL PATRIMONIO EDIFICADO

María Soledad Moscoso Cordero[1]

Facultad de Arquitectura y Urbanismo

Universidad de Cuenca (Ecuador)

Resumen:

El Patrimonio Cultural edificado tiene sentido solamente si se considera la dimensión inmaterial a él asociada, pues ésta le dota de valores importantes para su manejo y vitalidad. Una Ciudad Patrimonial es mucho más que un simple conjunto de edificaciones de valor, debido a que es contendora de componentes históricos, sociales, entre otros, que que le dotan de significado. En la búsqueda de una visión integradora para el manejo del patrimonio edificado, se ha diseñado una herramienta llamada Mapas de Valoración que pretende representar diversos elementos inmateriales sobre mapas, utilizando  Sistemas de Información Geográfica. Los mapas generados podrían ser útiles para una posterior toma de decisiones en el manejo de una ciudad patrimonial. La herramienta ha sido aplicada en la Ciudad Histórica de Santa Ana de los Rios de Cuenca, mapeando las rutas procesionales y los usos tradicionales a ella vinculados. La información recopilada debería servir de insumo para establecer valores más amplios, que deberían registrarse en los sistemas de inventario y posteriormente ser considerados en el momento de una intervención.

Palabras Clave: Valoración Patrimonial, patrimonio inmaterial, mapas de valoración, centros históricos.

Abstract:

Built heritage is not only related to material but also to nonmaterial heritage which increases its value. Historic centers are more than an ensemble of heritage buildings; they are the summary of built heritage and its intangible component (history, social behavior, etc) which grants significance to the first.  In the search of a more comprehensive view of built heritage a tool called Value Maps that pretends to link nonmaterial heritage to a GIS system in order to find how it affects an specific monument or a historic centre. This tool was tested in the historic town of Cuenca-Ecuador, mapping festivities and vocational uses. The information gathered by the tool become an input to establish broader ascribed values in the value assesment section of a  newly created Inventory System (Registry and Catalogue Fiches, VlirCPM Project) for the city.

Keywords: Value assessment, material heritage, immaterial heritage, value assessment maps, historic centers.

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Introducción

En el manejo de ciudades patrimoniales resulta de vital importancia el conocimiento de sus valores, los mismos  deben provenir de un análisis profundo donde se consideren todas sus características materiales e inmateriales. Estos valores muchas veces no son perceptibles a simple vista, algunos de ellos pueden ser extraídos de descripciones históricas, de análisis de tradiciones que aún están vivas, etc.;  esta tarea no resulta sencilla por lo que es importante encontrar formas de hacer visibles dichos elementos que podrían desembocar en el reconocimiento de valores.

En este contexto el Proyecto vlirCPM de la Universidad de Cuenca, ha estado trabajando y reflexionando sobre valoración patrimonial enfocada en un mejor manejo de la ciudad patrimonial. La Dra. Alexandra Kennedy investigadora del Proyecto juzgó necesario que, además de contar con información patrimonial, era necesario sistematizarla, y organizarla para que sea  legible.

Precisamente esta necesidad es la que impulsó el desarrollo de la Tesis de Maestría “Value Maps, Built Heritage beyond the Tangible: the Case of Cuenca Ecuador” realizada por la autora para la Universidad Católica de Lovaina (KU Leuven), en la que se basa el presente artículo, cuya finalidad es la generación de una herramienta que colabore en la tarea de visibilizar de aspectos que ayuden a una detección de valores patrimoniales de una manera informada. Dicha herramienta debería estar alimentada de una variedad de temas importantes para el patrimonio, algunos relacionados con la historia, otros con la antropología, sociología, etc., por lo que siempre va a ser un trabajo en construcción.

Para la investigación resultó imperativo revisar documentos como el Documento de Nara sobre Autenticidad, que reflejan una visión más comprehensiva del patrimonio con énfasis en las particularidades específicas del lugar, la cultura y el contexto en el que se encuentra emplazado.

Entre las principales reflexiones internacionales consultadas está el artículo “Assessing Values in Conservation Planning: Methodological Issues and Choices”  de Randall Mason en el que se manifiesta que el mapeo de información patrimonial con fines de valoración es en realidad una buena forma de generar conocimiento e instrumentos adaptados a la obtención de valores patrimoniales utilizada en otros lugares alrededor del mundo. [2]

Se ha consultado otros documentos en el que se busca la relación entre patrimonio material e inmaterial  tales como la ponencia titulada “The management of World Heritage Cities: Evolving Concepts, New Strategies” presentada por Richard Engelhardt durante la conferencia Macao Vision International Conference on the conservation of Urban Heritage.[3] Asimismo el libro de Robert Pickard Management of Historic Centres [4]resulta importante para encontrar las políticas correctas relacionadas con patrimonio y uso social.

¿Cuáles Valores? ¿Cómo encontrarlos?

Por mucho tiempo la conservación y la restauración patrimonial estaban enfocadas en la recuperación y el mantenimiento del aspecto físico de las edificaciones, en las que hasta hace poco se intervenía en dos tipos de valores, los históricos y los estéticos, tal cual lo promulgaba Cesare Brandi: “la restauración constituye el momento metodológico del reconocimiento de la obra de arte, en su consistencia física y en su doble identidad estética e histórica, en orden a su transmisión al futuro[5].

En la actualidad existe otra visión patrimonial en la que se busca una consideración más amplia del bien o espacio, protegiendo su significancia, en la que el aspecto inmaterial y la participación social juegan un rol importante. Esta visión ha sido promovida por la  Carta de Burra de 1999 que sostiene que “el objetivo de la conservación es preservar la significación cultural de un sitio[6]. Por lo antedicho el término Significación Cultural es sinónimo de Valor Patrimonial.

Los valores patrimoniales van más allá de las consideraciones estéticas. Estos deberían provenir del análisis detallado del sitio o monumento, incluyendo sus características materiales e inmateriales. Algunas de ellas no son evidentes a simple vista y pueden estar más o menos escondidas o difícilmente levantadas de descripciones escritas.

Hasta ahora los valores considerados para la protección del patrimonio han sido relativamente superficiales, puesto que no han considerado las relaciones comunitarias y las tradiciones aun vivas que le proporcionan autenticidad, debido a que son la expresión de las formas de vida de sus habitantes y usuarios En este contexto la creación de una herramienta de obtención  de valores patrimoniales era necesaria.

Asimismo se revisó un reporte generado por el Instituto Getty de Conservación donde se hacia una comparación de varios métodos para la hallar valores patrimoniales. En ella se clasificó los valores en socio-culturales y económicos, entre los métodos propuestos  para identificación de los primeros están los siguientes: análisis experto (textual/iconográfico/formal/semiótico), análisis etnográfico, mapeo, investigación primaria  y escritura de narrativas históricas, y estadísticas descriptivas.[7] Por lo antedicho se puede concluir que el mapeo es un método valido para generar conocimiento y hallar valores.

Los Mapas de Valoración como una herramienta para la Valoración

En la búsqueda de una metodología para el mapeo de elementos (materiales o inmateriales) que pudieran generar una visualización ordenada de elementos adicionales que colaborarían en una informada valoración de espacios patrimoniales complejos tales como ciudades o barrios enteros, se consultó la existencia de experiencias similares tanto en América Latina como en el resto del mundo.

Para ello se analizó la experiencia argentina de graficar las fiestas para la ciudad de Buenos Aires, realizada por Mónica Lacarrieu, quien los generó con fines antropológicos pero ya representa un acercamiento a graficar patrimonio inmaterial sobre un mapa.[8]

La idea de mapear como una herramienta de valoración no es una novedad, de hecho ha habido experiencias en Australia de instituciones inspiradas en la Carta de Burra buscaban encontrar la significancia y los valores del patrimonio, tanto patrimonio cultural como el natural. Así el Departartment of Envieronment, Water and Heritage del Estado Australiano creo el “Australian Natural Heritage Assessment Tool” (ANAT) una herramienta compuesta de un mapa y una base de datos que sirve para identificar y priorizar áreas naturales de una alta significación natural y biodiversas.

En el mismo país existe otra experiencia llamada “Mapping community values for natural capital and ecosystem services” aplicada en la cuenca Murray-Darling, que tiene por fin mapear valores comunitarios, buscando compaginar la percepción comunitaria sobre un lugar a una amplia gama de valores ambientales al nivel del paisaje.  Esta experiencia comprende una serie de actividades tales como entrevistas, y métodos de mapeo georreferenciados.

Asimismo en Estados Unidos se ha experimentado con la generación de mapas de información etnográfica mediante el programa Rapid Ethnographic Assessment Procedure (REAP). Así se representa un interesante conjunto de información arqueológica y de comportamiento así como uso actual de la tierra y conocimientos ancestrales orales.

Lastimosamente no se encontró un precedente internacional o nacional de una herramienta que pretenda representar el patrimonio sobre una base geográfica con el fin colaborar en la identificación de sus valores y particularidades, tal como es necesaria en nuestro medio. Dicha herramienta resulta de importancia para el manejo patrimonial entendido como conservación basada en valores.

Es necesario que la creación de mapas de valoración  se realice mediante un grupo de trabajo multidisciplinarios capaz de generar una mejor comprensión del patrimonio edificado. Sus resultados sirven de base para la generación de planes de conservación y la creación de políticas de protección.  Dichos mapas se caracterizan por ser una herramienta abierta de tal manera que puedan ser actualizados en el tiempo, cuando nuevos conocimientos estén disponibles. Otra característica de los Mapas de Valoración es que la información está representada a manera de capas de tal forma que pueda tenerse una idea general de lo que afecta a una misma zona de una ciudad patrimonial o una edificación de valor. La información se registra de una manera cronológica y organizada. Es importante destacar que el soporte del conjunto de mapas es uno georreferenciado de la ciudad de estudio. Cada mapa es acompañado de una memoria descriptiva de los temas tratados, compuesta por la información recopilada no graficable que sea importante para su comprensión.

 Una vez que la metodología fue concebida, fue probada mediante su aplicación en una ciudad patrimonial, escogiendo a Cuenca como caso de estudio, teniendo en cuenta que es  una ciudad de la que se tiene un conocimiento amplio y la posibilidad de acceder a las fuentes de información. Dicha aplicación realizó a varios temas anteriormente considerados importantes para la ciudad, dos de los cuales fueron escogidos para la aplicación debido a que son complementarios y  ambos vinculados con patrimonio inmaterial y social de la ciudad.

Uno de los temas está relacionado con las rutas y recorridos de procesiones dentro de ciudades históricas  y el segundo está relacionado con los usos tradicionales artesanales que han desaparecido paulatinamente para convertirse en espacios comerciales. Ambos temas fueron escogidos debido a que demuestran el aspecto social del patrimonio material.

Los valores provistos por los Usos Ceremoniales de los Espacios Públicos

Las ciudades son entidades vivas en las que se desarrollan diversas actividades, las mismas que a lo largo del tiempo han provisto de un valor especial a los espacios donde tienen lugar. Los rastros de estas actividades pueden o no estar presentes en la ciudad durante todo el año pero no dejan de estar presentes en el imaginario de la ciudad,  dando valor y significado a varios espacios.

En el caso especifico del Centro Histórico de Cuenca, debido a su tradición católica, históricamente ha sido el escenario de representación de varias expresiones populares que incluyen procesiones.  Son fiestas  que aún se conservan hasta nuestros días y que en el pasado generaban momentos y espacios de encuentro de sus habitantes. Era precisamente en esos períodos cuando los cuencanos podían tomarse una licencia momentánea para expresarse más libremente que el resto del año.

El Pase del Niño, el Septenario, la fiesta de los Inocentes, entre otras, son fiestas que contienen sus procesiones que han dado y continúan dándole vida al centro histórico. Han recorrido tradicionalmente la arteria más importante y el eje generador de la ciudad, la calle Bolívar y utilizan preferentemente como sitio de reunión y de desarrollo el corazón de la ciudad, el Parque Calderón. En estos espacios se ha encontrado una proliferación de balcones, probablemente para que sus propietarios puedan ser participantes indirectos de las fiestas y tener un espacio preferencial para observarlas.

Lastimosamente desde los primeros años del siglo XXI se ha empezado a regular fuertemente  estas fiestas debido al problema al tránsito vehicular que estas ocasionan en el centro histórico. En el caso específico del desfile de los Inocentes por decisión de las autoridades municipales de decidió transportarlo a la zona nueva de la ciudad, lo que generó que el desfile y el centro histórico pierdan un ingrediente especial.[9]

Es importante que estas representaciones populares sigan teniendo lugar en el escenario tradicional evitando así que pierdan significación, y que el centro histórico vaya perdiendo esa vitalidad característica. Con esto no se pretende que éstas se realicen sin ningún manejo, al contrario, se debe promover que las procesiones mantengan sus escalas originales y se evite el ingreso de grandes tráileres que a manera de carros alegóricos pueden ser nocivos para el patrimonio edificado de las rutas que recorren debido que generan vibraciones.[10]

Las rutas de procesiones tradicionales deberían ser protegidas y monitoreadas cada año con el fin de evitar que sean sacadas de sus rutas tradicionales debido a intereses particulares o políticos. Las rutas significativas de procesiones tradicionales pudieran ser marcadas usando materiales o elementos en las calles que recorren, buscando mantener el significado particular que ciertas calles de una ciudad histórica tienen. Estas tradiciones siguen representando una interacción y creencias sociales cuya significación debería ser protegida para evitar que se transforme en un mero evento turístico.

Barrios del Centro Histórico y su transformación vocacional

Los centros históricos no son solo un conjunto de bonitos edificios patrimoniales, sino que están compuestos por una compleja red de características que incluyen sus valores intrínsecos, apropiación del espacio que ha hecho que sus habitantes sientan una atmosfera especial llena de significado.[11]

Algunas ciudades históricas no poseen mucha arquitectura de valor notable pero por el contrario mucha arquitectura valiosa humilde que es la respuesta  al desarrollo y necesidades sociales. Estas últimas deberían ser protegidas sin tener en cuenta que no sean notables por si solas –esto visto desde el punto de vista tradicional de la conservación- pero son importantes en conjunto para la ciudad haciendo legible su historia social.

Los valores de la arquitectura vernácula van más allá de lo estético y material sin considerar estos aspectos la arquitectura pueden perder valor a tal punto de ser solo considerada un cascarón vacío. Esto es especialmente real en el caso del centro de Cuenca que tiene muchas edificaciones “humildes”[12], que normalmente hubieran sido tomadas en cuenta  como poseedora solamente de valor de conjunto, pero creemos que debe ser especialmente valorada porque corresponden al desarrollo social y cultural de la ciudad y deben ser conservadas. Esta conservación debe darse más allá de la conservación de su estructura física; es necesario conservarla como contenedor de elementos inmateriales que le dan sentido, entre ellos su uso original.

 La arquitectura “humilde” de los barrios está vinculada con el uso original que esta tenía, debería por lo tanto ser protegida de amenazas potenciales tales como la gentrificación.[13]

En la ciudad de Cuenca los barrios tradicionales han conseguido su nombre en algunos casos debido a las actividades que se tradicionalmente se han realizado en ellos desde tiempos coloniales, así se tienen los barrios de las Panaderas, de las Ollerías, de las Herrerías, entre otros. Posteriormente al darse el boom de la Paja Toquilla se crearon nuevas zonas de tejedores y de comercialización de este objeto que generó gran impacto económico en la ciudad que se tradujo en una transformación arquitectónica de la misma.

Es necesario conocer las actividades históricamente realizadas en ciertas zonas de la ciudad de tal forma que las aún existentes puedan ser preservadas e incentivadas. Este conocimiento también puede permitir la generación de políticas de preservación de actividades artesanales tradicionales evitando el desplazamiento de las mismas para generar espacios meramente turísticos faltos de sentido.

Conclusiones:

Luego de la generación de ambos mapas de valoración se determina  necesaria la creación de otros mapas relacionados con múltiples temas buscando que esta herramienta pueda estar tan completa como sea posible, asimismo es necesario recordar que cada ciudad patrimonial posee sus particularidades y antes de aplicar esta herramienta es necesario realizar un análisis exhaustivo.

La herramienta generada no encuentra valores por sí misma, pero es una forma conveniente de organizar la información de tal forma que un grupo de expertos pueda realizar el reconocimiento  de los valores de una edificación o de un conjunto de edificaciones de una manera informada.

La metodología creada puede ser adaptada a otras ciudades patrimoniales en busca de generar un mejor conocimiento de los valores de su patrimonio construido además de promover la creación de nuevas políticas de concienciación dirigida a las personas que aun realizan sus actividades en el centro histórico y a las personas en general sobre la importancia de los lugares buscando que estas sean protegidas por la sociedad.

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Artículos en Periódicos

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[1] Investigadora del Proyecto vlirCPM. Coordinadora de la Maestría en Conservación y Gestión del Patrimonio Cultural Edificado. Facultad de Arquitectura, Universidad de Cuenca.

[2]  R. MASON, “Assessing Values in Conservation Planning: Methodological Issues and Choices”, en M. DE LA TORRE (ed.), Assessing the Values of Cultural Heritage, Getty Conservation Institute, Los Angeles, 2002, pp. 20-21.

[3]  R. ENGELHARD, “The Management of World Heritage Cites: Evolving Concepts, New Strategies”, Conferencia en The Conservation of Urban Heritage:  Macao Vision International Conference, Macao, 10-12, consulta en línea http://www.macauheritage.net/en/knowledge/vision/vision_033.pdf

[4]  R. PICKARD, (ed.), Management of Historic Centres, Spon Press, Londres, 2001.

[5]  C. BRANDI, Teoría de la Restauración, Alianza Forma, Madrid, 1995, p. 15

[6]  Carta de Burra, Artículo 2.1, consulta en línea http://www.international.icomos.org/charters/burra1999_spa.pdf

[7] R. MASON, Ob. Cit., pp. 5-30

[8] M. LACARRIEU, Atlas de  fiestas, celebraciones y rituales de la Ciudad de Buenos Aires, consulta en línea, http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/cpphc/fcyr

[9]  S. AREVALO, Departamento de Control Urbano de la Municipalidad, entrevistada por: El Comercio, “Regulación a los pases del Niño en Cuenca”, Diciembre, 18, 2008

[10]  G. ELJURI JARAMILLO, Coordinadora de Patrimonio Inmaterial del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, citada por: El Tiempo, 2009, El Pase del Niño Viajero recorrerá la ciudad, Diciembre 24, consulta en línea Http://www.eltiempo.com.wc/eltiempo-imprimir.php?id=3042425

[11] M AUGÉ, Non-places introduction to an Anthropology of Supermodernity, Verso, Londres, 1995

[12]  Cuenca es precisamente reconocida por su arquitectura tradicional, en la declaratoria de la UNESCO como Patrimonio Mundial se reconoce a Cuenca por ser: Criterio (iv): El éxito de la fusión de diferentes culturas y sociedades en América Latina claramente simbolizado por la sociedad de la distribución rural y urbana, consulta en línea, http://whc.unesco.org/en/list/863

[13]  Gentrificación: La palabra gentrificación procede del inglés gentry y significa, literalmente, aburguesamiento. Este concepto viene a definir el proceso mediante el cual un barrio de clase obrera, que ha sufrido una situación previa de abandono y degradación del caserío, vive un proceso de revalorización que implica la expulsión de sus habitantes tradicionales y su sustitución por habitantes de clase media-alta. Consulta en línea,: www.hic-al.org/documentos/gentrificacion.doc